Historia del plato

La historia de la farinata gira en torno a dos eventos importantes, el primero es de dónde proviene, púes este plato se elaboró por primera vez en Génova, Italia.

Aunque hay historiadores que dicen que también pudo haberse creado en Livorno, pero de lo que sí se tiene certeza es que es de origen italiano.

Y como era de esperarse, este plato se extendió por toda Italia, Francia e incluso terminó llegando por medio de colonizadores al continente africano.

Pasarían algunos años y la farinata no llegaría a América hasta el siglo XIX, momento en el cual quien rompió la marca fueron inmigrantes genoveses que arribaron a territorio argentino.

En este país se volvieron muy populares y luego de esto no tardaría en llegar al país charrúa, aproximadamente en 19115, gracias a inmigrantes piamonteses, que traían consigo la receta.

Luego de eso, solo fue cuestión de tiempo hasta que se popularizara, y convirtiese en plato típico.

Características y beneficios

Conocida en Argentina como «fainá», está compuesta por son harina de trigo, garbanzos que transforman en harina y aceite, que puedes acompañar con todo tipo de alimentos, desde un mate, hasta una sopa.

Y es tanto el cariño que le tomaron, que incluso tiene un día de celebración, celebrándose cada 27 de agosto, «el día de la farinata».

Pero además de su gran sabor, este plato es una gran fuente de proteínas, magnesio, potasio, ácido fólico y otros tipos de vitamina B, exceptuando la B12. Así que no hay excusas para dejarlo de lado durante las dietas.