Un valor de la gastronomía uruguaya

El Martin fierro es uno de aquellos postres que no ofrecen resistencia para ser preparados, de métodos muy sencillos, es una preparación típica de Uruguay, la cual se presta para degustar en casa o algún sitio de Montevideo en una tarde de paseo. H0y día se ha industrializado y muchas variantes y recetas similares se han extendido por muchos países de Latinoamérica convirtiéndose en un dulce representativo de la sencillez de la cultura latina, pues además, es hecho a base de productos autóctonos y muy comunes, sin importar la región del país donde te encuentres, o el país de Suramérica en el que vivas.

Su sabor agridulce es lo que lo caracteriza y lo hace una receta particular. Muy conocido por los uruguayos, el Martin Fierro es una rebanada de queso y otra rebanada, de dimensiones similares, de dulce de membrillo, ubicando esta segunda encima de la primera. El nombre de este delicado postre nació haciendo alusión al libro que lleva este nombre, cuyo autor es el escritor argentino José Hernández. Libro de poesía Gauchesca en el que al autor relata las andanzas típicas del gaucho originario de esas tierras, en el que el protagonista fue llamado con el nombre de nuestro postre.

El queso utilizado para la presentación que aquí tratamos es preferiblemente uno conocido como queso colonia, un queso fabricado artesanalmente en la colonia suiza, con una larga tradición de más de cien años. Una exquisita muestra de las tradiciones y la industria de las queserías que se asentó en el país con la llegada de los queseros suizos. No obstante, un buen Martín Fierro no pierde su calidad y fuerza al ser presentado acompañado de otros quesos como el fontina, o el cuartirolo, también el danbo o con algún queso de cabra de los cuales lo mejor se encuentra en Uruguay.

Posibles orígenes y combinaciones originales

Los orígenes de este postre pueden registrarse en la época colonial, cuando los inmigrantes europeos a la región del sur de América fueron dando forma a la cultura y a los modos de apreciar la realidad cotidiana, gastronomía, artesanías y otras actividades. No obstante, la notoriedad de el dulce sobrevive hasta el día de hoy en las mesas y alacenas de los uruguayos, donde un Martin Fierro es infaltable.

Se dice que esta receta bien podría ser una adaptación de alguna receta conocida y popularizada previamente en la Europa de entonces y que llegó a estas tierras en los barcos que fueron arribando por aquellos años. Esta creencia se da a partir de que en el País Vasco existe aun hoy día un postre muy parecido, en el cual se usa el queso Idiázabal, un queso propio del país que se prepara a partir de la leche de oveja. También se pueden ver algunas variantes en las regiones españolas de Galicia, Asturias, Castilla, León, Aragón y Navarra.

Las oleadas de inmigrantes que fueron llegando a Uruguay desde esas zonas por los siglos XIX y XX, son las que dan a especular que haya sido una adaptación, de lo cual habría que estar agradecidos, pues es un postre de un gusto especial.

Otras variaciones las hallamos en Latinoamérica. Argentina, por ejemplo, en la provincia de La Rioja, encontramos un postre que combina pulpa de membrillo con queso Camerano, así como hallamos el Vigilante, que es hecho con dulce de Batata y queso. Una combinación muy parecida. Algunos han agregado vino tinto de tannat, al Martin Fierro para darle un toque de autor, haciendo que destaque tanto el buen vino de Uruguay como el estupendo postre tradicional.