Pero los snobs del café pueden alegrarse. La reciente afluencia de cadenas de café argentinas de alta gama significa que los adictos a la cafeína más exigentes de Uruguay pueden ahora obtener su dosis.

Uruguay tiene una larga historia de consumo de café, lo nuevo es la proliferación del café gourmet a través de la expansión de las cadenas internacionales.

Entre estas encontramos la marca Havanna, una cadena de café de alta gama conocida sobre todo por sus tradicionales galletas rellenas de dulce de leche, o mejor dicho, alfajores. Ya presente en otros ocho países latinoamericanos y en España, sorprende que Havanna haya esperado tanto tiempo para penetrar en el mercado de su país vecino. 

Según un estudio realizado por A.T. Kearney, Uruguay es uno de los diez países preferidos para la expansión de las empresas, sobre todo porque se considera un punto de partida para mercados vecinos más grandes. Ocupa el octavo lugar en el Índice Global de Desarrollo Minorista (FRDI) de 2010 junto con otros países -grandes y pequeños- como China, Kuwait, India, Arabia Saudí, Brasil, Chile, Emiratos Árabes Unidos, Perú y Rusia. El lento crecimiento y la volatilidad de los mercados más desarrollados están impulsando a los inversores a mirar al extranjero.

Aunque no es en absoluto una utopía, Uruguay es una de las apuestas más seguras de la región latinoamericana gracias a años de fuerte crecimiento económico y a una larga historia de estabilidad política y social. La globalización también ha creado consumidores más exigentes y sofisticados en Uruguay. Con el dinero en la mano, están volviendo a sus raíces italianas y exigiendo un espresso de primera calidad.